Juan Carlos Díaz Lorenzo. Cronista Oficial de Fuencaliente de La Palma

Desde 1948 existe frente al edificio de la Cooperativa Vinícola de Fuencaliente, actual Llanovid, una plazoleta con un busto del capitán general Francisco García-Escámez e Iniesta, erigida en homenaje de gratitud de este pueblo a su destacado benefactor que, en años difíciles y de vacas flacas, al amparo del Mando Económico de Canarias, decidió la construcción del citado edificio, que sigue siendo, más de sesenta años después, la mayor bodega de Canarias.

La plazoleta es muy sencilla y hace algún tiempo el Ayuntamiento de Fuencaliente la ha remozado y adecentado, de modo que está más presentable. Del mismo modo, en la fachada del edificio de la cooperativa Llanovid se ha colocado una placa que da nombre al recinto: “Plazoleta García-Escámez”. Su nombre lo ostenta también el Grupo Escolar de Las Indias, otra obra destacada del Mando Económico en La Palma.

La memoria colectiva conoce a Francisco García-Escámez de Iniesta como capitán general de Canarias. ¿Quién era este personaje tan recordado en la historia contemporánea de nuestra tierra? Nadie mejor que el coronel e historiador militar Juan José Arencibia de Torres, autor, entre otros, del libro “General García-Escámez e Iniesta (1893-1951), un sutil y encantador andaluz en Canarias” (Santa Cruz de Tenerife, 1999), para acercarnos a la dimensión militar y humana de este personaje.

Plazoleta con el busto del capitán general García-Escámez

Francisco García-Escámez e Iniesta nació en Cádiz el 1 de marzo de 1893. En agosto de 1909 ingresó como alumno de la Academia de Infantería y por R.O. de 28 de junio de 1919 fue promovido a segundo teniente y destinado al Regimiento de Infantería Pavía Nº 48, de guarnición en su ciudad natal.

En julio de 1913 se trasladó a Larache con el Regimiento de Infantería Extremadura Nº 15 y participó en diversos combates, así como en la protección al bajá de Larache. En 1914 estuvo destinado en Alcazarquivir, Nador y Muley Busulham y por R.O. de 24 de junio se le concedió el ascenso a primer teniente y fue confirmado en el mismo destino.

En el primer trimestre de 1915 prestó servicios de campaña y protección de convoyes y en marzo fue destinado al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas Larache Nº 4 y, a las órdenes del teniente coronel Federico Berenguer Fusté, tomó parte en las acciones de Amerzan, Uad Ras, Anyera, etcétera.

En septiembre de 1916 fue destinado a las fuerzas de Policía Indígena de Larache. El 5 de octubre de 1918 ascendió a capitán de Infantería y pasó a la Península, siendo nombrado inspector delegado del Ministerio de Abastecimientos en la provincia de Huelva.

En agosto de 1920 asumió el mando del primer tábor de Mehal-la Jalifiana, a las órdenes del teniente coronel Alberto Castro Girona. Se le cita varias veces como “muy distinguido” al frente de su unidad. En diciembre de 1921 cambió de destino, a las tropas de Policía Indígena de Ceuta y al mando de la Mía Nº 4 participó en diversos hechos de armas, como los frentes de Beni-Arós, Xauen, Zoco del Arbáa, a las órdenes del general Enrique Marzo.

Por R.O. de 26 de enero de 1923 fue destinado al Regimiento de Infantería Luchana Nº 28, en Tarragona y por R.O.C. de 22 de julio de 1924 fue ascendido a comandante. En ese mismo año contrajo matrimonio con Isabel María García Ramos, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos.

El capitán general García-Escámez está presente en la memoria colectiva de Fuencaliente

En mayo de 1925 se incorporó al recién creado Tercio de la Legión y ostentó el mando de la III Bandera en Ben-Tieb. En ese mismo año, el 12 de septiembre, tuvo una heroica actuación en la operación realizada para liberar la posición de Kudia-Tahar, por la que se le concedió en 1930 la Cruz Laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando.

Ascendido a teniente coronel por R.O. de 10 de agosto de 1926, a continuación asumió el mando del Batallón de Montaña Antequera Nº 12, en Ciudad Rodrigo (Salamanca) y en 1928, al batallón de igual clase Barcelona Nº 1 de guarnición en dicha plaza, quedando en situación de disponible forzoso en julio de 1931 al quedar suprimido dicho batallón, incorporándose poco después al Tercio al mando de la II Legión en el sector de Xauen.

En diciembre de 1934 fue destinado en comisión a las órdenes del general jefe del Ejército de Operaciones en Asturias, sin causar baja en su destino y allí estuvo hasta junio del año siguiente, regresando de nuevo al mando de la II Legión en Riffien.

Por O.C. de 31 de diciembre de 1935 ascendió a coronel y pasó destinado a la II Media Brigada de la 2ª de Montaña en Pamplona. Al iniciarse la guerra civil, el general Mola le confió el mando de la 1ª Columna que se organizó en Navarra, con lo cual participó en diversas acciones en la zona del puerto de Somosierra y Soria. Por su actuación en estas operaciones fue distinguido con la Medalla Militar Individual, concedida por orden de 17 de noviembre de 1936.

Placa "Plazoleta García-Escámez"

El 14 de mayo de 1938 ascendió al empleo de general de brigada y continuó en diversas operaciones en los frentes de Aragón, Extremadura y Levante. En abril de 1939 hizo viaje a Italia como jefe de la Misión Militar Española invitada por el Gobierno italiano y, a su regreso, asumió el mando de la 15ª División con su cuartel general en La Garriga (Barcelona).

En julio de 1940 ascendió a general de división. Por decreto de 27 de septiembre de 1940 fue nombrado gobernador militar de Gran Canaria y en abril de 1942 pasó, con igual cargo, a la provincia de Sevilla.

Por decreto de 2 de marzo de 1943 asumió el mando de la Capitanía General de Canarias y poco después fue nombrado, asimismo, Jefe de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago. Al amparo de un decreto reservado de 27 de septiembre de 1941 se le nombró entonces para la jefatura del Mando Económico de Canarias, continuando así con la labor iniciada por su antecesor, teniente general Ricardo Serrador Santés y en la que, entre el fallecimiento de éste y el nombramiento de su sucesor, ejerció temporalmente el general de división Eugenio Sanz de Larín.

Mediante decreto de 10 de enero de 1947, Francisco García-Escámez ascendió al empleo de teniente general, siendo confirmado en el mismo destino. En ese mismo mes recibió la medalla de oro de Santa Cruz de Tenerife, en reconocimiento y atención a sus méritos en beneficio del desarrollo de la ciudad. En julio de 1947 viajó a la República Dominicana como embajador extraordinario de España en la toma de posesión del presidente Rafael Leónidas Trujillo y, asimismo, visitó varios países de la zona, regresando el 17 de octubre siguiente a Santa Cruz de Tenerife.

Aspecto que presenta la plazoleta y la fachada de Bodegas Teneguía

El capitán general García-Escámez recibió el nombramiento de Hijo Adoptivo de Fuencaliente en el transcurso de un acto solemne celebrado el 6 de febrero de 1948 en el salón de actos del nuevo Ayuntamiento –alcalde, Emilio Quintana Sánchez– y, a continuación, la comitiva se trasladó hasta la Cooperativa Vinícola –un proyecto, al igual que el Grupo Escolar, del coronel de Ingenieros Manuel Martín de la Escalera– para proceder a su inauguración y desvelar un busto del ilustre militar en la plazoleta que preside la fachada del edificio.

El 12 de junio de 1951 falleció en Santa Cruz de Tenerife el capitán general Francisco García-Escámez e Iniesta, en el desempeño de su mando. En 1952 se le concedió la dignidad de marqués de Somosierra, la que ostentan sus descendientes.

El afecto que se siente en Fuencaliente por este destacado militar llevó a la cooperativa Llanovid a denominar “Escámez” a la primera cosecha de vino joven 1993 con denominación de origen, con la preceptiva autorización de la familia García-Escámez, la cual autorizó, asimismo, el uso del título “Marqués de Somosierra”[1] para una solera de gran calidad.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo


[1] Dicha iniciativa fue expuesta por el cónsul de Venezuela en La Palma, Antonio Manuel Díaz Rodríguez, el día de la presentación del Consejo Regulador para la Denominación de Origen “Vinos de La Palma”, en Fuencaliente, en presidente del entonces presidente de Llanovid, Luis Manuel Hernández Bienes y de quien suscribe.

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Recientemente visitaron la isla de La Palma los miembros de la Brigada de 1969 de la Escuela Naval Militar, que cada año, desde hace diez, realiza un viaje anual a un destino de la geografía nacional. En esta oportunidad el destino elegido fue La Palma –con anterioridad ya habían estado en Tenerife-, realzado por el homenaje rendido a la memoria del almirante palmero Francisco Díaz Pimienta, como se resume en la sección “Del acontecer marítimo”.

Todos ellos ingresaron en la Escuela Naval Militar en 1964 y recibieron los despachos (graduación de oficiales) en 1969, por lo que en su ámbito se les conoce como la Brigada del 69. La Brigada se compone de cuatro promociones: la 369ª del Cuerpo General, la 31ª de Infantería de Marina, la 21ª de Máquinas y la 45ª de Intendencia. Es decir, todos ellos conforman una misma Brigada aunque pertenecen a promociones distintas, según sea el Cuerpo (Cuerpo General, Infantería de Marina, Máquinas e Intendencia).

La estancia en La Palma se produjo entre los días 9 y 14 de junio. Cinco jornadas que fueron suficientes aunque se hicieron cortos para conocer la isla en sus diferentes vertientes: el valle de Aridane, casonas de Argual y Tazacorte, El Time, los grandes barrancos del norte de La Palma (Tijarafe, Puntagorda y Garafía), Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos y GRANTECAN, Caldera de Taburiente, Real Santuario de Nuestra Señora de las Nieves, comarca de las Breñas y Mazo, volcanes de Fuencaliente, Las Manchas, La Cumbrecita y un recorrido histórico-artístico por Santa Cruz de La Palma. Un grupo de ellos, incluso, realizó una excursión a los nacientes de Marcos y Cordero, en Los Sauces.

Los días 11 y 13 de junio, los distinguidos militares y sus esposas estuvieron en Fuencaliente. El sábado 11 lo hicieron para disfrutar en la zona recreativa del pueblo de un sabroso cochino asado al estilo palmero, gracias al buen hacer de Floreal Pérez Cabrera y de su hijo Tony, acompañado de papas arrugadas, mojo rojo, regado con buen vino de la comarca, así como una muestra de la repostería local y música y baile con la actuación del conjunto palmero elcaldero.com.

Foto de familia en el borde del volcán de San Antonio

Los distinguidos visitantes, en la plazoleta García-Escámez

El lunes 13 volvieron para visitar el mirador de Las Indias, el Centro de Interpretación de los Volcanes, haciendo un recorrido por el cono del volcán de San Antonio, desde donde admiraron la panorámica que ofrece el volcán Teneguía y la costa de Fuencaliente, Los Llanos Negros, Los Quemados y una visita a la Cooperativa Vinícola Llanovid, en la que fueron atendidos por el presidente de la misma, Pedro Pérez González, con una degustación de sus principales caldos. Siguió un almuerzo en el restaurante anexo, con un menú eminentemente local, en el que triunfó la carne al espicho al estilo de Las Caletas, convertido en otra demostración del trabajo de Floreal Pérez Cabrera y de su hijo Tony. En ambas jornadas acompañó un tiempo magnífico y todos disfrutaron de un ambiente muy cordial.

El presidente de Llanovid atendió personalmente a los visitantes

El almirante Mandillo comparte mesa junto a otros compañeros de promoción

El recinto recreativo estuvo acompañado de un tiempo magnífico

Los distinguidos visitantes conocieron la gastronomía local

elcaldero.com amenizó los dos encuentros en Fuencaliente

La segunda visita se celebró en el restaurante de Llanovid

El ambiente resultó de lo más cordial y entretenido

En el grupo que visitó La Palma, compuesto por 50 personas, hay tres almirantes y los demás son capitanes de navío y coroneles de Infantería de Marina y de los distintos cuerpos patentados. La Brigada de 1969 es más extensa, aunque algunos compañeros no pudieron desplazarse en esta oportunidad por diversos motivos y otros ya emprendieron su última singladura, a cuya memoria se celebró una misa en el Real Santuario de Nuestra Señora de las Nieves, oficiada por el capellán castrense Anselmo Pérez Lorenzo.

Quienes ahora visitaron La Palma se mostraron encantados de cuanto vieron. La mayoría ya la conocían de su etapa profesional, por haber estado destinados en la Zona Marítima de Canarias, al mando de unidades o agrupaciones navales, maniobras y otras misiones. Pero en esta ocasión ha sido diferente y lo han disfrutado mucho.

El grupo posa ante el acceso al Real Santuario de Nuestra Señora de las Nieves

El camarero mayor recibió a los visitantes y les mostró el Real Santuario

El almirante Mandillo cita a los compañeros de promoción fallecidos

El capellán castrense Anselmo Pérez Lorenzo ofició la ceremonia religiosa

El grupo de señoras posa frente a la Casa de Romeros

Los miembros de la Brigada del 69 de la Escuela Naval Militar y quien suscribe

El organizador del grupo es el almirante retirado Rafael Martín de la Escalera Mandillo, natural de Santa Cruz de Tenerife, lo mismo que su esposa, Isabel Hernández Cabrera, de ascendencia palmera. El almirante Mandillo había visitado la isla con anterioridad y conoció en Fuencaliente, con todo detalle, dos obras proyectadas por su abuelo paterno, el coronel de Ingenieros Manuel Martín de la Escalera.

La Cooperativa Vinícola y el Grupo Escolar de las Indias fueron construidos en la segunda mitad de la década de los años cuarenta del siglo XX, en tiempos del Mando Económico de Canarias, entonces dirigido por el capitán general Francisco García-Escámez e Iniesta, cuyo busto y plazoleta, convenientemente adecentada, preside el acceso al edificio de la cooperativa y ante el que posaron los distinguidos visitantes en la clásica foto de familia.